El Nasdaq, principal referente de las compañías tecnológicas de EE. UU., superó su récord anterior al cerrar la jornada del 23 de septiembre de 2026 por encima de los niveles históricos, impulsado por la fuerte demanda de acciones vinculadas a la inteligencia artificial. Empresas de software, chips y plataformas de datos registraron subidas de entre el 8 % y el 15 %.
A pesar de los temores expresados por reguladores y expertos en ciberseguridad sobre los posibles peligros de la IA —incluyendo sesgos algorítmicos y vulnerabilidades de sistemas críticos—, los inversores continuaron comprando, motivados por la expectativa de que la IA transformará sectores como la salud, la energía y la manufactura.
El mismo día, la prensa internacional informó que la guerra entre Irán e Israel se intensificó en la región del Golfo, pero los mercados financieros mostraron una notable indiferencia, manteniendo la tendencia alcista. Analistas atribuyen este comportamiento a la percepción de que los conflictos geopolíticos locales no afectan directamente a las compañías de IA con sede en EE. UU.
Los analistas advierten que la combinación de una burbuja de expectativas sobre la IA y la falta de regulación podría generar volatilidad en los próximos meses, pero por ahora el Nasdaq sigue marcando la pauta de un mercado que prioriza la innovación tecnológica sobre los riesgos emergentes.

