El 25 de octubre de 2026, la cantante Nicki Minaj subió al escenario junto a Donald Trump en un mitin de campaña en la ciudad de Grand Rapids, Michigan. El evento, organizado por el Comité de Acción de Trump, buscó movilizar a los votantes jóvenes en un estado donde la carrera por el Senado está extremadamente reñida entre el candidato republicano respaldado por Trump y la demócrata incumbente.
Durante su actuación, Minaj interpretó varios de sus éxitos, incluido "Super Bass", mientras el público coreaba consignas a favor del expresidente. Tras el concierto, Trump pronunció un discurso en el que reiteró sus acusaciones de fraude en las elecciones de 2024 y prometió defender los valores tradicionales de los estadounidenses, enfocándose en la seguridad fronteriza y la recuperación económica.
Analistas políticos señalan que la participación de una figura del entretenimiento internacional es una táctica para ampliar la base electoral y contrarrestar la narrativa de que la campaña de Trump está aislada a los círculos políticos tradicionales. La estrategia también busca contrarrestar la creciente influencia de la izquierda progresista en la cultura popular.
El mitin se produce en medio de una serie de controversias sobre la financiación de la campaña y la posible intervención de grupos externos. La contienda senatorial de Michigan, que decidirá el control del Senado, sigue sin resolverse y se perfila como una de las batallas más decisivas de las elecciones de medio término de 2026.

