En la madrugada del 30 de octubre de 2026, la guardia costera de Omán llevó a cabo una operación de rescate que logró salvar a 25 tripulantes de un petrolero que se incendió en el estrecho de Hormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del planeta.
Según el informe de Al Jazeera, el buque, que transportaba crudo proveniente del Golfo Pérsico, sufrió una explosión en la bodega de carga, provocando un incendio que se extendió rápidamente. La rápida respuesta de los equipos de salvamento omaníes, apoyados por helicópteros y embarcaciones de rescate, permitió evacuar a la tripulación antes de que el fuego comprometiera la integridad estructural del casco.
Mientras tanto, Irán anunció que había detenido a tres petroleros que intentaban transitar por rutas no autorizadas en el mismo estrecho, alegando violaciones de su soberanía marítima. Estas denuncias aumentan la tensión en una zona ya de por sí volátil, donde cualquier interrupción puede repercutir en los precios internacionales del petróleo.
Expertos en energía advierten que incidentes como este resaltan la necesidad de reforzar la seguridad marítima y los protocolos de emergencia en el Hormuz, dado que el estrecho concentra cerca del 20 % del suministro mundial de crudo.
