Durante una rueda de prensa en Varsovia, el ministro de Relaciones Exteriores de Polonia, Radosław Sikorski, expresó su preocupación por la creciente posibilidad de que la guerra entre Rusia y Ucrania se desborde hacia los estados limítrofes. Sikorski señaló que los movimientos de tropas rusas cerca de la frontera polaca y los recientes bombardeos en la zona de Lviv incrementan la vulnerabilidad de la región.
El ministro instó a la Unión Europea a acelerar la entrega de sistemas de defensa aérea y a reforzar la presencia de la OTAN en los países bálticos y en Polonia. Además, pidió la imposición de sanciones más severas contra Moscú para disuadir cualquier intento de invasión adicional.
Las autoridades ucranianas, por su parte, agradecieron el apoyo polaco, pero reiteraron que la prioridad es consolidar la defensa en el territorio nacional. La comunidad internacional observa con cautela la evolución del conflicto, mientras que los analistas advierten que cualquier escalada podría desencadenar una crisis mayor en Europa.
En este contexto, la UE ha anunciado una revisión de su política de seguridad colectiva, considerando la posibilidad de desplegar unidades de respuesta rápida en la frontera oriental para garantizar la estabilidad del bloque.


