El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció el 22 de octubre de 2026 la retirada de todas las obras que, según su administración, promueven el comunismo del Museo Nacional de Bogotá. La decisión forma parte de una campaña que el mandatario ha denominado "contrarrevolución" cultural, dirigida a erradicar la influencia de la izquierda en la esfera pública.
De la Espriella, líder de la extrema derecha, sostuvo que el museo alberga piezas que glorifican ideologías que "amenazan la unidad nacional" y que su eliminación es necesaria para proteger la identidad colombiana. La medida incluye pinturas, esculturas y documentos históricos que, según el gobierno, fueron adquiridos bajo regímenes anteriores con una agenda subversiva.
Organizaciones de derechos humanos y colectivos artísticos denunciaron la acción como una censura sin precedentes y advirtieron que podría desencadenar una ola de persecución contra intelectuales y artistas. La comunidad internacional ha llamado la atención sobre la tendencia autoritaria del gobierno de De la Espriella, que también ha impulsado reformas judiciales y de seguridad que limitan la disidencia.
El anuncio se produce en medio de una polarización política creciente, con protestas programadas en varias ciudades del país contra la política cultural del gobierno. La medida podría afectar la reputación del Museo Nacional como centro de patrimonio y turismo, y plantea interrogantes sobre la libertad de expresión en Colombia.

