El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, emitió una advertencia pública a las pandillas haitianas luego de que cuatro miembros de la Fuerza de Supresión de Pandillas (FSP) desaparecieran el domingo pasado. Según fuentes locales, los rehenes fueron capturados por grupos vinculados a la criminalidad haitiana que operan en territorio salvadoreño.
Bukele, quien ha liderado una campaña agresiva contra las pandillas locales, señaló que cualquier daño a los rehenes desencadenará una respuesta militar contundente. La declaración se produce en medio de una creciente ola de violencia transfronteriza, donde bandas haitianas han sido acusadas de traficar armas y personas hacia Centroamérica.
Organizaciones de derechos humanos han expresado su preocupación por la posible escalada de la violencia y por el uso de la fuerza militar como respuesta a la captura de los rehenes. La comunidad internacional, incluida la Organización de los Estados Americanos (OEA), ha llamado a la calma y al respeto de los derechos humanos en cualquier operación de rescate.
Mientras tanto, la administración de Bukele ha intensificado la presencia militar en los puntos críticos de la frontera sur, reforzando la seguridad en zonas donde la actividad de las pandillas haitianas es más frecuente. La situación sigue en desarrollo y podría influir en la política migratoria de la región, especialmente en la relación con Haití y la gestión de flujos migratorios hacia los Estados Unidos.

