El presidente ruso Vladimir Putin propuso reactivar el Nord Stream, un pipeline de gas hacia Alemania. La oferta busca mejorar las relaciones entre Rusia y Alemania, y podría tener implicaciones significativas para la política energética europea. La decisión final dependerá de Alemania, que debe considerar los intereses de la Unión Europea y la situación energética en el continente.
