Un informe de la Universidad de Yale ha criticado la política del Reino Unido hacia Sudán, argumentando que el país ha priorizado sus relaciones con los Emiratos Árabes Unidos sobre la prevención de atrocidades en Sudán. El informe sostiene que el Reino Unido ha fracasado en su deber de proteger a la población civil en Sudán y que su política ha sido influenciada por intereses económicos y políticos. La situación en Sudán sigue siendo crítica, con informes de violaciones de derechos humanos y atrocidades.


