Los últimos reportes de Al Jazeera y France 24 revelan que el primer ministro Benjamin Netanyahu habría sido advertido, en una visita secreta a los Emiratos Árabes Unidos, sobre la inminente ofensiva de Hamas del 7 de octubre 2023. Según fuentes israelíes, la información habría llegado el 27 de octubre, apenas días antes de que el ataque se materializara, y habría sido tratada como confidencial dentro del gabinete.
Esta revelación llega en un momento crítico para la campaña electoral de Netanyahu, quien busca la reelección en medio de una profunda polarización interna. La percepción de que el gobierno pudo haber anticipado el ataque pero no tomó medidas preventivas alimenta las acusaciones de negligencia y genera presión sobre los líderes de seguridad.
Los partidos de oposición, encabezados por la coalición de centro-izquierda, han exigido una investigación parlamentaria para determinar si hubo fallas de inteligencia o decisiones políticas que impidieron una respuesta oportuna. La cuestión también ha reavivado el debate sobre la relación de Israel con los Emiratos Árabes Unidos, país que ha servido de mediador en varios procesos de paz.
En el plano internacional, aliados como Estados Unidos y la Unión Europea observan con cautela la evolución del caso, pues cualquier señal de encubrimiento podría afectar la cooperación en materia de seguridad y la ayuda militar a Israel. El desenlace de la investigación podría, además, influir en la percepción de la comunidad global sobre la rendición de cuentas en conflictos asimétricos.

