Al Jazeera reportó que las nuevas sanciones de Estados Unidos contra Irán en el sector de la aviación están provocando la cancelación de vuelos y el aumento de los costos para los viajeros iraníes. Las medidas prohíben a compañías aéreas estadounidenses y a sus filiales prestar servicios de tránsito, lo que obliga a los pasajeros a buscar rutas indirectas a través de terceros países.
Como consecuencia, los iraníes deben recorrer distancias mayores y pagar tarifas significativamente más altas, lo que afecta tanto a viajeros de negocios como a turistas. Las aerolíneas europeas y asiáticas han reportado una mayor demanda de asientos, pero también enfrentan presión para cumplir con las regulaciones estadounidenses.
El gobierno iraní ha calificado estas sanciones como una forma de presión económica que afecta la movilidad de sus ciudadanos y la conectividad internacional del país. Por su parte, Washington argumenta que las restricciones buscan limitar la capacidad de Irán de financiar actividades consideradas desestabilizadoras.
El impacto económico se extiende a sectores como el turismo y el comercio, que dependen de la facilidad de desplazamiento. Analistas advierten que la situación podría empeorar si se amplían las sanciones a otras áreas del transporte y la logística.


