El Ministerio de Defensa de Corea del Sur informó que está considerando acciones diplomáticas y legales para exigir a Pyongyang una disculpa pública y la retirada de cualquier mina adicional que haya sido colocada en la zona desmilitarizada (DMZ) tras la explosión de una mina que causó daños en territorio surcoreano. La medida busca evitar una escalada militar y reforzar la seguridad fronteriza.
Paralelamente, la Oficina del Presidente anunció que se han detectado indicios de que modelos de inteligencia artificial fueron empleados en una serie de ciberataques dirigidos a varios bancos surcoreanos la semana pasada. Las autoridades están trabajando con expertos en ciberseguridad para determinar el alcance del daño y la posible vinculación con actores estatales.
El presidente Yoon Suk-yeol ha subrayado que la combinación de amenazas físicas y digitales representa un desafío sin precedentes para la seguridad nacional, y ha pedido a la comunidad internacional que condene cualquier uso de IA con fines hostiles. Además, se ha planteado la posibilidad de sancionar a entidades que faciliten la tecnología a Corea del Norte.
Estas dos situaciones se desarrollan en un contexto de creciente desconfianza entre Seúl y Pyongyang, donde la proliferación de minas y la sofisticación de los ciberataques aumentan la presión para encontrar una solución diplomática que evite un conflicto abierto en la península.



