El 6 de octubre de 2026, la Autoridad de Aviación Civil de Arabia Saudí informó que tres personas resultaron gravemente heridas tras ataques con misiles a los aeropuertos de Jazan y Najran, ubicados cerca de la frontera con Yemen. Los ataques fueron atribuidos a los rebeldes hutíes, que han intensificado sus operaciones contra objetivos saudíes en los últimos meses.
Al Jazeera describió los incidentes como parte de una campaña de represalias por parte de los hutíes, que buscan presionar a Arabia Saudí para que reduzca su apoyo militar al gobierno yemení reconocido internacionalmente. Los daños estructurales en ambas instalaciones aeroportuarias obligaron a suspender temporalmente los vuelos civiles, afectando a miles de pasajeros.
El gobierno saudí condenó los ataques y prometió reforzar la defensa aérea en la zona fronteriza, mientras que la comunidad internacional llamó a la calma y al respeto del derecho internacional humanitario. El conflicto en Yemen, que lleva más de una década, sigue generando inestabilidad en la península arábiga.
Estas agresiones subrayan la vulnerabilidad de la infraestructura civil en zonas de conflicto y la capacidad de los grupos insurgentes para proyectar poder más allá de sus bases, complicando los esfuerzos de paz y reconstrucción en Yemen.


