El miércoles 22 de septiembre, la Casa Blanca anunció la creación de "Trump TV", una plataforma oficial que sustituirá al tradicional pool de prensa que cubría los actos del presidente. La decisión surge después de que varios medios, entre ellos CNN, MSNOW y Politico, fueran excluidos del acceso a la cobertura oficial.
El senador estadounidense Marco Rubio defendió públicamente la medida, argumentando que los medios críticos han distorsionado la información y que el nuevo canal permitirá una comunicación directa con la ciudadanía. Sin embargo, críticos de la iniciativa, incluidos periodistas y organizaciones de defensa de la libertad de expresión, calificaron la acción como un intento de censura.
La medida también implica la suspensión del pool de prensa tradicional, que había sido una práctica establecida desde la década de 1970. Analistas políticos advierten que la falta de acceso a fuentes independientes podría dificultar la rendición de cuentas del gobierno y erosionar la confianza pública.
Mientras tanto, la comunidad internacional observa con atención la evolución de la política mediática en EE.UU., considerando sus repercusiones en la percepción global de la democracia estadounidense.
