Washington anunció el 27 de octubre de 2026 que el presidente Donald Trump está considerando la emisión de una Licencia General 135 que permitiría a empresas estadounidenses invertir en el fondo de inversión VTB, el principal vehículo financiero del Estado ruso. La propuesta surge en medio de una presión internacional para mantener el aislamiento económico de Moscú tras la invasión de Ucrania, pero la administración Trump argumenta que la medida podría servir como incentivo diplomático para una futura negociación.
Según el Departamento del Tesoro, la licencia permitiría la compra de bonos y acciones del fondo VTB por parte de inversores estadounidenses, siempre que se cumplan ciertos requisitos de transparencia y no se destinen recursos a actividades militares. La iniciativa ha sido recibida con escepticismo por parte de varios congresistas, que advierten sobre el riesgo de debilitar el régimen de sanciones y de legitimar al Kremlin.
El Atlantic Council señaló que, si bien la medida podría generar un flujo de capital hacia Rusia, también podría abrir la puerta a futuras demandas de concesiones adicionales, como la reducción de aranceles sobre el gas ruso o la relajación de restricciones a la energía nuclear. Por su parte, la comunidad empresarial estadounidense muestra interés en recuperar oportunidades de inversión que quedaron congeladas desde 2022.
En el plano internacional, la propuesta ha sido condenada por la Unión Europea y el gobierno ucraniano, que la califican de "peligrosa señal de debilidad". La decisión final dependerá de la aprobación del Congreso, donde la mayoría de los demócratas se ha mostrado contraria a cualquier alivio de las sanciones contra Rusia.
