En un discurso informal el 16 de octubre de 2026, el presidente Donald Trump afirmó: “Si tenés dudas sobre el nombre de alguien del Oriente Medio, simplemente decile ‘Mohammed’”. La frase, transmitida por la cadena Al Jazeera, fue rápidamente catalogada como un insulto cultural y una falta de respeto hacia la diversidad de nombres y tradiciones de la región.
Varios gobiernos, entre ellos Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Egipto, emitieron comunicados condenando la declaración, calificándola de “insultante” y “inapropiada”. Organizaciones internacionales de derechos humanos también se sumaron a la crítica, señalando que el comentario perpetúa estereotipos y puede alimentar actitudes xenófobas.
En Washington, la Casa Blanca intentó minimizar la controversia, indicando que el presidente estaba usando un tono humorístico y que no había intención de ofender a ninguna comunidad. Sin embargo, analistas políticos advierten que la falta de sensibilidad cultural puede erosionar la confianza de los aliados del Medio Oriente en la política exterior estadounidense.
El episodio llega en un momento delicado para la diplomacia estadounidense, que busca reforzar alianzas estratégicas en la región frente a desafíos como la rivalidad con Irán y la estabilidad del mercado energético. La polémica podría influir en negociaciones en curso sobre acuerdos de seguridad y cooperación económica.
