El 22 de septiembre, la Asamblea General de la ONU comenzó con la intervención conjunta de Donald Trump y el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani. Ambos líderes enfatizaron la necesidad de una respuesta coordinada ante la escalada del conflicto en Irán, que ha extendido sus repercusiones a toda la región del Golfo.
Trump, en su alocución, reiteró la disposición de EE.UU. a “aniquilar” a Irán si no se alcanzan acuerdos de paz, mientras que el emir abogó por la mediación diplomática y la protección de los intereses energéticos de la región. La combinación de un tono beligerante y uno conciliador marcó la apertura del debate.
La agenda también incluyó referencias a la inteligencia artificial, la seguridad marítima en el Golfo Pérsico y la necesidad de reforzar el multilateralismo frente a desafíos como la guerra en Ucrania y la crisis humanitaria en Gaza.
El discurso fue cubierto por Al Jazeera, DW English y France 24 EN, que resaltaron la importancia de la colaboración entre EE.UU. y Qatar como un contrapeso a la influencia iraní y rusa en la zona.

