La Casa Blanca confirmó que el presidente Donald Trump recibirá al presidente chino Xi Jinping en la Casa Blanca el martes 24 de septiembre, marcando la primera cumbre bilateral desde 2022. Los organizadores subrayan que la agenda incluye la seguridad de la inteligencia artificial, un tema que ambos países consideran crítico para evitar una carrera armamentista digital. Además, se debatirá la eliminación de aranceles residuales que surgieron tras la guerra comercial iniciada en 2023, con la intención de restablecer flujos de inversión y tecnología.
Los analistas de la Atlantic Council advierten que el éxito de la reunión dependerá de la capacidad de los negociadores para encontrar un punto medio entre la presión de Washington por mayores restricciones a la exportación de chips y la demanda china de acceso a tecnologías avanzadas. Asimismo, la cuestión de la seguridad en el Indo‑Pacífico, incluida la situación en Taiwán, será un punto focal, dado el reciente aumento de la actividad militar china en la zona.
En el plano interno, la cumbre llega en medio de una campaña electoral en EE. UU., donde Trump busca consolidar su base antes de la Asamblea General de la ONU. Por su parte, Xi enfrenta críticas internas por la desaceleración económica y la presión de los sectores empresariales para una mayor apertura.
Los observadores internacionales señalan que cualquier avance significativo en IA o comercio podría redefinir la relación bilateral y afectar a terceros países, especialmente a los aliados de Washington en la OTAN y a los socios comerciales de China en Asia. La comunidad empresarial espera con cautela los resultados, pues podrían influir en decisiones de inversión a corto y mediano plazo.



