El presidente Volodímir Zelenski, en una entrevista concedida a la Financial Times y retransmitida por los principales medios internacionales, afirmó que Ucrania está “lista para reanudar los ataques a refinerías rusas” como respuesta a la falta de un acuerdo de alto el fuego energético. La declaración se produce después de que Moscú acusara a Kyiv de haber lanzado una serie de misiles contra instalaciones petroleras en los territorios ocupados del sur de Rusia.
Según la información de Al Jazeera, el Ministerio de Defensa ruso informó que los ataques se habían intensificado en los últimos días, señalando daños parciales en al menos dos refinerías de la región de Krasnodar. Las autoridades ucranianas, por su parte, sostienen que los bombardeos son una medida de presión para obligar a Rusia a cesar su apoyo a la guerra y a abrir canales de suministro de energía a los países europeos.
El anuncio de Zelenski llega en un momento crítico, cuando la Unión Europea y Estados Unidos están negociando paquetes de sanciones adicionales contra Moscú y discutiendo la seguridad energética del bloque. La reactivación de la ofensiva contra la infraestructura energética rusa podría afectar los precios del petróleo a nivel mundial y complicar los esfuerzos de los países importadores para diversificar sus fuentes.
En el plano interno, la decisión ha generado debate entre los aliados de Kiev. Algunos oficiales militares advierten que los ataques podrían provocar represalias más severas, mientras que otros consideran que la presión sobre la capacidad de refinado ruso es esencial para debilitar la economía de guerra de Moscú. La situación sigue evolucionando y será observada de cerca por la comunidad internacional.


