El miércoles pasado, el presidente Volodímir Zelensky llegó a Downing Street y sostuvo una reunión con el primer ministro Andy Burnham, quien le dio la bienvenida en el despacho del 10 de Downing Street. Durante el encuentro, ambos líderes revisaron el estado de la ayuda militar británica, que incluye sistemas de defensa aérea y municiones de precisión.
Burnham reiteró el compromiso del Reino Unido de mantener y ampliar las sanciones contra Rusia, y anunció la intención de destinar 150 millones de libras en asistencia humanitaria para los desplazados internos de Ucrania. Asimismo, se discutió la posibilidad de establecer un fondo conjunto para la reconstrucción de infraestructuras críticas, como redes eléctricas y hospitales.
Zelensky aprovechó la ocasión para agradecer el apoyo británico y solicitó una mayor participación de la OTAN en la defensa del espacio aéreo ucraniano. El presidente también destacó la importancia de la cooperación en ciberseguridad, señalando que los ataques rusos a la infraestructura digital siguen siendo una amenaza constante.
El encuentro se produce en un momento de intensificación de los combates en el este de Ucrania y de crecientes presiones diplomáticas sobre Moscú en foros internacionales. La visita refuerza la alianza transatlántica y envía un mensaje claro de que el Reino Unido seguirá siendo un aliado clave para Kyiv.

