El presidente de Zimbabwe, Emmerson Mnangagwa, anunció el 16 de octubre la puesta en marcha del Zimbabwean Innovation Grid (ZiG), una moneda digital emitida por el Banco de Reserva del país. La iniciativa pretende reemplazar al dólar estadounidense, que ha sido la moneda de facto desde la crisis de 2009, y ofrecer una herramienta de política monetaria más flexible.
El ZiG está respaldado por reservas de oro y divisas, y su emisión se regirá por un algoritmo que limita la inflación a un máximo del 5 % anual. El gobierno espera que la nueva moneda fomente la inversión local, reduzca la fuga de capitales y mejore la capacidad de financiación del Estado.
Sin embargo, los analistas financieros advierten que la confianza de la población en la moneda sigue siendo baja. Tras episodios de hiperinflación que llegaron a 500 % en 2023, muchos ciudadanos prefieren seguir usando dólares o el rand sudafricano para sus transacciones diarias.
El ZiG será introducido inicialmente en transacciones gubernamentales y en el sector bancario, con la expectativa de expandirse al comercio minorista en los próximos seis meses, siempre que se mantenga la estabilidad macroeconómica.


