El sábado 17 de octubre de 2026, colonos israelíes armados atacaron un convoy que transportaba a una delegación europea en la zona ocupada del West Bank. Los agresores golpearon al alcalde francés que acompañaba al grupo y rompieron la ventana de un vehículo diplomático, según testigos presentes.
Los colonos, identificados como miembros de grupos ultraderechistas, utilizaron porras y objetos contundentes para agredir tanto a los funcionarios europeos como a residentes palestinos que se encontraban en la zona. La policía israelí intervino después de varios minutos, pero los heridos ya habían sido trasladados a hospitales locales.
El ataque desencadenó una ola de condenas internacionales. La Comisión Europea emitió un comunicado denunciando la violencia contra sus representantes y solicitó a Israel que garantice la seguridad de los delegados en futuros desplazamientos. Asimismo, el gobierno francés expresó su profunda preocupación por la agresión contra su alcalde.
Este hecho se suma a una serie de incidentes recientes en los que colonos han recurrido a la violencia contra palestinos y diplomáticos, lo que podría complicar los esfuerzos de reactivación de conversaciones de paz y afectar la percepción internacional de la política de asentamientos de Israel.

