El acuerdo de cesefire entre Israel y Hezbollah, mediado por EE.UU., incluye cláusulas para monitorear el cumplimiento en zonas críticas como el Líbano sur. Sin embargo, los combates continuos en áreas como el valle de Litani han generado dudas sobre su sostenibilidad. La participación de EE.UU. como mediador ha sido clave, aunque Israel y Hezbollah mantienen posiciones divergentes sobre la seguridad fronteriza. La extensión del pacto se logró tras negociaciones en Washington, donde Trump presionó por un cesefire permanente.
