Las imágenes satelitales obtenidas en noviembre de 2025 revelan excavaciones y la construcción de nuevos edificios en las inmediaciones de una base de misiles estratégica de Irán. Los análisis de expertos en defensa señalan que la zona, ubicada al suroeste de la capital, alberga sistemas de lanzamiento de corto y medio alcance.
El gobierno iraní no ha emitido ninguna declaración oficial sobre el proyecto, lo que alimenta la incertidumbre en la comunidad internacional. Washington y sus socios de la OTAN han intensificado la vigilancia aérea y marítima en la zona, advirtiendo que cualquier ampliación de la capacidad de lanzamiento podría desestabilizar aún más la región.
Analistas de seguridad consideran que la construcción podría estar vinculada a la modernización de los misiles balísticos y a la integración de nuevas tecnologías de guía. Si se confirma, Irán estaría reforzando su disuasión frente a la presencia militar de EE. UU. en el Golfo Pérsico.
Mientras tanto, la ONU ha llamado a la transparencia y al respeto de los acuerdos internacionales sobre proliferación. La falta de información oficial mantiene la situación en un estado de alerta para los observadores de seguridad regional.


