El pasado 7 de noviembre de 2026, un hombre portando un fusil y vestido con ropa de estilo militar irrumpió en el centro comercial Galeria Krakowska, ubicado en el distrito de Podgórze, Cracovia. Sin mediar aviso, comenzó a disparar contra los presentes, alcanzando a al menos seis personas que fallecieron en el acto y dejando a varios más gravemente heridos que fueron trasladados de urgencia a hospitales locales.
Las fuerzas de seguridad polacas acordonaron rápidamente el área y evacuaron a los civiles, mientras los equipos de intervención táctica aseguraban la zona y recogían pruebas balísticas. El Primer Ministro Donald Tusk, en una conferencia de prensa, calificó el hecho como una "tragedia nacional" y anunció la apertura de una investigación exhaustiva para determinar si el agresor actuó por motivos ideológicos, personales o vinculados a grupos extremistas.
El ataque ha reavivado el debate interno sobre la normativa de armas en Polonia, un país que, a diferencia de sus vecinos europeos, mantiene una legislación relativamente laxa en cuanto a la tenencia de armas de fuego. Varios partidos de oposición han pedido al gobierno que endurezca los requisitos de licenciamiento y mejore los controles de antecedentes.
Mientras tanto, la comunidad internacional ha expresado su solidaridad con las víctimas y ha instado a las autoridades polacas a garantizar una respuesta rápida y transparente. La investigación sigue en curso y se espera que en los próximos días se publiquen más detalles sobre la identidad del atacante y sus posibles vínculos.


