Jean Kaseya, alto funcionario del Centro Africano de Control de Enfermedades (Africa CDC), advirtió este sábado que el brote de ébola que afecta a varios países del África subsahariana podría expandirse internacionalmente si no se incrementa la financiación para la respuesta sanitaria. La alerta se produce en medio de un aumento de casos que supera los 1.200 infectados y 800 fallecidos en los últimos dos meses.
Según Kaseya, la falta de recursos está limitando la capacidad de los sistemas de salud locales para rastrear contactos, aislar a los pacientes y distribuir vacunas experimentales. El funcionario comparó la situación con la pandemia de Covid-19, señalando que la propagación del ébola podría seguir un patrón similar si no se implementan medidas de contención efectivas.
El Reino Unido, que mantiene estrechos lazos con varios países africanos, ha sido incluido en la lista de posibles destinos de la enfermedad, según los informes de la Africa CDC. Las autoridades británicas han respondido reforzando los protocolos de vigilancia en aeropuertos y hospitales, y han anunciado la disponibilidad de stock de vacunas contra el ébola para casos de emergencia.
Organizaciones internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS), han pedido una movilización rápida de fondos y la distribución de equipos de protección personal a los centros de salud afectados. La falta de una respuesta coordinada podría resultar en la expansión del brote a otras regiones, incrementando la presión sobre los sistemas de salud globales.
El escenario subraya la interconexión de la salud pública y la seguridad internacional, y plantea la necesidad de una cooperación multilateral para prevenir una crisis sanitaria de mayor escala que podría afectar tanto a África como a países desarrollados como el Reino Unido.


