Armenia está considerando un futuro en la Unión Europea, lo que marca un cambio significativo en la orientación geopolítica del país. El gobierno armenio ha estado bajo presión de Rusia, que busca mantener su influencia en la región. La consideración de un futuro en la Unión Europea es un paso hacia la diversificación de las relaciones internacionales de Armenia y la reducción de su dependencia de Rusia.


