El martes, el artista ruso Semyon Skrepetsky fue asesinado en Lublin, Polonia, en un atentado que ha elevado las tensiones entre Polonia y Rusia. El primer ministro polaco, Donald Tusk, anunció la detención de un sospechoso en el caso, aunque no reveló detalles sobre el motivo del crimen. Skrepetsky, conocido por su crítica al gobierno de Putin, había llegado a Polonia en 2022 como parte de un grupo de artistas exiliados. La embajada rusa en Varsovia no ha emitido comentarios públicos, mientras que organizaciones de derechos humanos han condenado el asesinato como un ataque a la libertad de expresión. La policía polaca investiga si el crimen está relacionado con actividades de inteligencia rusa o si fue un acto aislado. La comunidad internacional observa con preocupación la seguridad de los disidentes rusos en Europa, especialmente en países con historias de represión política.