El soldado francés fue asesinado mientras servía en la misión de paz de la ONU en el sur de Líbano. El presidente francés, Emmanuel Macron, ha culpado al grupo chiita libanés Hezbolá del ataque. Hezbolá ha negado cualquier responsabilidad en el incidente. La situación en el sur de Líbano es tensa y peligrosa.