El ataque ruso más masivo contra Kiev desde el inicio de la guerra ha dejado al menos 25 muertos y cientos de heridos, según informaron las autoridades ucranianas. El alcalde de la capital declaró un día de luto tras los bombardeos que destruyeron edificios residenciales y centros médicos. Rusia justificó el ataque como respuesta a la ofensiva ucraniana contra infraestructuras civiles, aunque Kiev lo calificó como un acto terrorista. La cifra de 500 drones y misiles utilizados en el ataque marca un récord en la guerra, según expertos militares. La situación ha generado una oleada de migraciones hacia zonas seguras y ha provocado críticas internacionales por el uso de tácticas desproporcionadas.