El conflicto entre Ucrania y Rusia se intensificó el 17 de mayo de 2026, cuando Ucrania lanzó una oleada de drones contra objetivos en Rusia. Según informes, al menos tres personas fallecieron en la región de Moscú, mientras que Rusia interceptó más de 550 drones en distintas zonas. Ucrania justificó los ataques como respuesta a los recientes bombardeos rusos en ciudades ucranianas. La operación, aunque no confirmada por Rusia, marca un nuevo episodio de violencia en el conflicto.