El Servicio Nacional de Control de Tráfico Aéreo (NATS) del Reino Unido experimentó una segunda interrupción significativa el 21 de septiembre de 2026, apenas 48 horas después de la primera falla que dejó sin servicio a más de 1 500 vuelos. La nueva avería provocó la cancelación de aproximadamente 800 vuelos y retrasos que se extendieron durante toda la jornada.\n\nAerolíneas como British Airways, EasyJet y Ryanair emitieron comunicados críticos, señalando que la falta de redundancia y la obsolescencia de los sistemas de NATS ponen en riesgo la seguridad y la competitividad del sector. Los sindicatos de controladores aéreos también protestaron, exigiendo una inversión urgente en infraestructura tecnológica y una revisión de los protocolos de gestión de crisis.\n\nEl Primer Ministro Andy Burnham, quien también es alcalde de Manchester, declaró que el gobierno está "muy preocupado" por la situación y que se tomarán medidas para evitar futuras interrupciones. Se anunció una comisión independiente para investigar las causas del fallo y proponer reformas.\n\nMientras tanto, los pasajeros afectados enfrentan la pérdida de conexiones internacionales y la necesidad de reprogramar sus itinerarios, lo que genera un impacto económico estimado en 200 millones de libras en la industria de la aviación británica.
