En un video publicado por la BBC, el corresponsal Frank Gardner detalla la importancia estratégica del estrecho de Bab al‑Mandab, situado entre Yemen y Djibouti. Cada día, aproximadamente 5 millones de barriles de petróleo y productos derivados atraviesan esta vía, lo que representa cerca del 10 % del suministro mundial de crudo.
El analista subraya que cualquier interrupción, ya sea por conflicto armado en Yemen, actividades de piratería o cierres temporales por razones de seguridad, tendría un efecto inmediato en los precios del petróleo y en la cadena de suministro global. Además, el estrecho es una ruta esencial para el transporte de gas natural licuado (GNL) y mercancías comerciales.
En los últimos años, la presencia de milicias y grupos armados en la zona ha aumentado, generando incidentes de secuestro de buques y ataques con misiles. Las fuerzas navales de EE. UU., la Unión Europea y la OTAN han incrementado sus patrullas para garantizar la libre circulación, pero la situación sigue siendo volátil.
Gardner concluye que la comunidad internacional debe priorizar la seguridad del estrecho mediante acuerdos multilaterales y la modernización de la vigilancia marítima, pues la estabilidad del Bab al‑Mandab es un pilar fundamental para la seguridad energética y la economía global.

