Bielorrusia y Rusia han realizado ejercicios nucleares conjuntos, lo que ha generado reacciones fuertes de Ucrania y los aliados de la OTAN. La maniobra ha sido vista como un gesto de desafío hacia la comunidad internacional y ha generado preocupación sobre la estabilidad en la región. Los líderes de Bielorrusia y Rusia han afirmado que los ejercicios son necesarios para garantizar la seguridad nacional.