El gobierno canadiense y los Emiratos Árabes Unidos suscribieron este lunes un acuerdo comercial que elimina una serie de aranceles y simplifica los procedimientos aduaneros entre ambos países. La firma tuvo lugar en Abu Dabi, con la presencia del ministro de Comercio de Canadá y su homólogo emiratí, y se enmarca dentro de la estrategia de Ottawa de buscar mercados fuera del dominio estadounidense.
El tratado contempla la reducción de tarifas en productos agrícolas, tecnologías limpias y equipos de telecomunicación, además de establecer un marco de cooperación para la inversión en energía renovable y proyectos de infraestructura. Ambas partes esperan que la mayor facilidad de acceso favorezca a empresas canadienses que buscan expandirse en la región del Golfo.
Expertos señalan que este movimiento también responde a la creciente competencia de China en la región y a la necesidad de Canadá de diversificar sus relaciones económicas. El acuerdo podría servir de modelo para futuros pactos con otras naciones del Oriente Medio y África del Norte.
En el plano político, el tratado refuerza los lazos bilaterales y abre la puerta a una mayor colaboración en áreas como la seguridad marítima y la lucha contra el terrorismo, temas de interés común para ambos gobiernos.
