Canadá ha sido acusado de utilizar sus fronteras para controlar el apoyo a Palestina. La situación ha generado críticas y preocupación en la comunidad internacional, con muchos calificando la medida como inaceptable y violadora de los derechos humanos. La ONU ha llamado a Canadá a revisar su política de fronteras y a garantizar que se respeten los derechos humanos.