La agencia de inteligencia alemana ha identificado a casi 60.000 extremistas de derecha en el país, lo que supone un importante desafío para la seguridad nacional. De estos, más de una cuarta parte se consideran violentos, lo que aumenta la preocupación por la seguridad pública. El gobierno alemán ha anunciado medidas para combatir el extremismo de derecha, incluyendo la creación de una unidad especializada para monitorear y prevenir la violencia extremista.
