En una entrevista concedida a Al Jazeera el 24 de septiembre de 2026, Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, sostuvo que la comunidad tecnológica no posee todas las respuestas para gestionar los riesgos emergentes de la inteligencia artificial. Según Altman, la velocidad con la que se despliegan modelos de gran escala supera la capacidad de los reguladores nacionales para supervisarlos.
El CEO subrayó la necesidad de una coordinación internacional que establezca normas claras sobre el entrenamiento, la distribución y el uso de sistemas de IA avanzados. Propuso la creación de un organismo multilateral similar a la Agencia Internacional de Energía, pero dedicado a la IA, con la autoridad para auditar algoritmos críticos y sancionar prácticas peligrosas.
Altman también advirtió que la ausencia de un marco global podría favorecer a actores estatales y no estatales que busquen explotar la IA con fines militares, de desinformación o de manipulación de mercados financieros. Señaló que la competencia entre potencias como EE. UU., China y la Unión Europea está impulsando una carrera armamentista de algoritmos que, sin control, podría desestabilizar la seguridad global.
Finalmente, el dirigente de OpenAI pidió a los legisladores que actúen con rapidez, antes de que la próxima generación de sistemas de IA alcance niveles de autonomía que dificulten la intervención humana. La propuesta ha sido recibida con interés por parte de varios gobiernos, aunque algunos críticos la consideran una forma de regular la innovación tecnológica.
