Varios actores del sector tecnológico mundial están estudiando la viabilidad de instalar centros de datos en la Patagonia argentina, atraídos por sus bajas temperaturas naturales que reducen los costos de refrigeración y por la disponibilidad de energía eólica y solar.
El gobierno nacional ha mostrado interés en promover la zona como un hub de datos, ofreciendo incentivos fiscales y facilitando la conexión a redes de fibra óptica de alta capacidad. Sin embargo, los grupos ambientalistas advierten sobre el impacto potencial en ecosistemas frágiles y la necesidad de una planificación sostenible.
Empresas de Estados Unidos, Europa y Asia han enviado equipos de evaluación para medir la capacidad de suministro eléctrico y la latencia de conexión con los principales mercados. La propuesta incluye la construcción de infraestructuras de transmisión y la capacitación de personal local en gestión de servidores.
De concretarse, la iniciativa podría diversificar la economía patagónica, tradicionalmente basada en la ganadería y el turismo, creando cientos de empleos de alta calificación y posicionando a Argentina en la cadena de suministro global de datos.

