Durante la última semana, cientos de supermercados y tiendas de alimentos en Suecia y Bélgica reportaron un aumento inesperado de temperatura en sus sistemas de refrigeración, provocando el sobrecalentamiento de congeladores y la pérdida de productos perecibles. Las autoridades de ambos países confirmaron que los incidentes coinciden con patrones típicos de ciberataques dirigidos a infraestructuras críticas.
Expertos en ciberseguridad han señalado que los síntomas – como la activación de procesos internos sin autorización y la imposibilidad de controlar la temperatura – son compatibles con malware de tipo ransomware que busca deshabilitar equipos para forzar el pago de rescates. Hasta el momento, no se ha recibido ninguna demanda de rescate, pero la investigación sigue abierta.
Los gobiernos sueco y belga han activado protocolos de respuesta a incidentes y están colaborando con agencias de la Unión Europea, incluida ENISA, para rastrear el origen del ataque. Se sospecha la participación de un grupo de hackers con motivaciones políticas o económicas, aunque aún no se ha identificado a los responsables.
El sobrecalentamiento de los congeladores ha generado pérdidas económicas significativas para los comercios afectados y ha puesto de relieve la vulnerabilidad de la cadena de suministro alimentario ante amenazas digitales. Las autoridades instan a los operadores a reforzar sus medidas de ciberseguridad y a actualizar los sistemas de control industrial.

