La imputación de Raúl Castro ha generado una gran controversia y ha aumentado las tensiones en las relaciones entre Cuba y EE.UU. China y Rusia han criticado a EE.UU. por la acusación, considerándola una interferencia en los asuntos internos de Cuba. La situación ha generado un debate sobre la política de EE.UU. hacia Cuba y ha aumentado las tensiones en las relaciones entre ambos países.