Los ataques israelíes en Gaza han causado cinco muertes, incluyendo a una niña de ocho años que falleció en un ataque al campamento de refugiados. La crisis humanitaria en la zona se agrava por la falta de acceso a agua, electricidad y ayuda médica. Organizaciones internacionales han exigido un cese de las hostilidades para permitir la entrada de suministros. El conflicto, que ha durado nueve meses, ha dejado más de 11,000 palestinos muertos y una población en estado de emergencia.
