El 8 de octubre de 2026 la coalición saudí informó haber interceptado tres misiles balísticos lanzados por los hutíes contra el aeropuerto de Riyadh. Según el portavoz militar hutí, el objetivo era un avión civil que sobrevolaba la zona, pero los sistemas de defensa aérea saudí lograron neutralizar los proyectiles antes de que alcanzaran su blanco.
El Ministerio de Defensa de Arabia Saudí confirmó que los misiles fueron detectados por radares de largo alcance y abatidos por los sistemas Patriot desplegados en la capital. La operación se realizó sin víctimas ni daños colaterales, aunque el sonido de las explosiones se sintió en varios distritos de la ciudad, generando alarma entre la población.
Este incidente constituye el ataque más letal de los hutíes contra Riyadh desde que comenzó la intervención saudí en Yemen en 2015. Las autoridades saudíes han señalado que la capacidad balística de los rebeldes ha mejorado notablemente, lo que podría obligar a una revisión de las estrategias defensivas y a un mayor apoyo de aliados occidentales.
En respuesta, el gobierno de Riyadh ha anunciado el refuerzo de sus sistemas de defensa aérea y ha pedido a la comunidad internacional que condene el uso de misiles balísticos contra objetivos civiles, advirtiendo que cualquier escalada podría desestabilizar aún más el delicado equilibrio geopolítico del Golfo.




