Las autoridades colombianas anunciaron una importante recompensa económica para dar con el paradero de Marlon, supuesto cabecilla de un grupo rebelde que ordenó el ataque con bomba que dejó 20 muertos en una zona rural del país. La oferta busca incentuar la información ciudadana y acelerar los esfuerzos de seguridad en la región afectada por la violencia armada. Esta medida refleja la urgencia con la que el gobierno colombiano enfrenta las amenazas de los grupos armados organizados.
