A pesar de la caída del mercado de criptomonedas, países sancionados y políticos están aumentando su uso de activos digitales. Según Al Jazeera, estados como Irán y Rusia, junto con figuras políticas en EE.UU. y China, están explorando la criptomoneda para evadir sanciones y financiar operaciones. Esta tendencia plantea desafíos para los reguladores, quienes intentan controlar el uso de criptomonedas en contextos geopolíticos. La caída del precio del Bitcoin no ha detenido su expansión en esferas políticas y financieras, lo que sugiere un cambio en su papel global.
