La isla de Cuba enfrenta su tercer apagón nacional en seis meses, directamente vinculado al bloqueo petrolero impuesto por EE.UU. desde enero. La falta de combustible para plantas eléctricas ha dejado a más de 11 millones de habitantes sin luz estable, con generadores diésel como única alternativa. La crisis energética se suma a la escasez de medicinas y alimentos, exacerbando la pobreza en un país ya vulnerable.

