Profesionales de la salud y organizaciones humanitarias internacionales advirtieron que Israel está implementando en el Líbano la misma estrategia de debilitamiento del sistema sanitario que caracterizó su campaña en Gaza. Los ataques documentados incluyen hospitales bombardeados, ambulancias alcanzadas y personal médico obligado a abandonar zonas de combate. La Organización Mundial de la Salud registró múltiples incidentes contra instalaciones de salud en el sur del Líbano, donde las fuerzas israelís mantienen operaciones terrestres contra Hezbollah. Los doctores consultados por AP señalan un patrón reconocible: restricciones a la entrada de suministros médicos, daños a infraestructura hospitalaria y desplazamiento forzado de personal sanitario. El sistema de salud libanés, ya debilitado por la crisis económica de los últimos años, enfrenta ahora una sobrecarga crítica mientras intenta atender a los heridos de los bombardeos y combates. Organizaciones como Médicos Sin Fronteras han solicitado acceso humanitario a las zonas afectadas, pero las condiciones de seguridad dificultan la entrega de asistencia. La situación evoca directamente lo ocurrido en Gaza, donde la infraestructura sanitaria fue severamente dañada durante los primeros meses del conflicto, con hospitales funcionando sin suministros básicos y personal médico trabajando bajo fuego.