El acuerdo con Irán ha generado un nuevo desafío para el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. El acuerdo ha sido visto como un paso hacia la normalización de las relaciones entre EE.UU. e Irán. La medida ha generado un debate sobre la política exterior de EE.UU. en relación con Irán. El acuerdo prevé la suspensión del veto a la venta de petróleo iraní y un plan de financiación multimillonario para proyectos energéticos.