El 17 de junio de 2026, EE. UU. e Irán firmaron un memorando de entendimiento (MOU) que busca poner fin a la guerra en el Medio Oriente y reabrir el estrecho de Ormuz, el corredor marítimo más importante del mundo. El acuerdo, que fue firmado en Washington, incluye una serie de compromisos de verificación y sanciones que, según los analistas, pueden tener un impacto significativo en la estabilidad de la región.
El acuerdo fue firmado en medio de la retirada de Donald Trump y la llegada de Antony Vance al poder, y se ha convertido en un punto de referencia para la política exterior de EE. UU. hacia Irán. El MOU establece que Irán debe cumplir con las sanciones internacionales y que EE. UU. debe garantizar la seguridad de los buques que transitan por el estrecho de Ormuz. El acuerdo también incluye una serie de compromisos de verificación que se espera que se implementen en los próximos meses.
El acuerdo ha generado un debate sobre la viabilidad del MOU y su impacto en la seguridad de la región. Los analistas han señalado que el acuerdo puede ser una oportunidad para la diplomacia, pero también ha generado dudas sobre la capacidad de EE. UU. para garantizar la seguridad de los buques que transitan por el estrecho de Ormuz.
En conclusión, el acuerdo EE. UU.-Irán es un hito importante que marca un punto de referencia para la política exterior de EE. UU. hacia la región, pero su implementación y consecuencias siguen siendo inciertas.

