El periodista de la BBC Frank Gardner explicó que el estrecho de Bab al‑Mandab, con una anchura de apenas 20 km en su punto más estrecho, es la ruta preferida para más del 20 % del petróleo transportado a nivel mundial. La zona está bajo vigilancia constante de la Marina de los EE. UU. y de fuerzas locales, debido a la amenaza de piratería y a los conflictos en Yemen. Un cierre parcial, provocado por tensiones militares o incidentes de piratería, podría reducir la oferta global de crudo y disparar los precios en los mercados internacionales. Los analistas advierten que los países consumidores deben diversificar sus rutas y fuentes para mitigar riesgos.
