La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU emitió un comunicado este jueves advirtiendo que el fenómeno de El Niño continuará intensificándose durante los próximos meses y alcanzará su punto álgido en diciembre de 2026. Según los modelos climáticos, las temperaturas superficiales del Pacífico central y oriental superarán los valores promedio en entre 1,5 °C y 2,0 °C, lo que desencadenará anomalías en los patrones de precipitación a nivel global.
Los analistas climáticos señalan que la fase actual de El Niño podría provocar lluvias intensas en la costa oeste de Sudamérica, mientras que regiones como el sudeste asiático, África oriental y partes de América Central enfrentarán sequías prolongadas. Estas variaciones extremas del clima aumentan el riesgo de incendios forestales, escasez de alimentos y desplazamientos forzados, factores que históricamente han alimentado conflictos por recursos.
Desde la perspectiva geopolítica, los gobiernos de países altamente dependientes de la agricultura, como Perú, Indonesia y México, podrían ver presionadas sus balanzas comerciales y sus sistemas de seguridad alimentaria. La ONU insta a la comunidad internacional a reforzar los mecanismos de ayuda humanitaria y a coordinar planes de gestión de recursos hídricos, evitando que la crisis climática se traduzca en tensiones diplomáticas.
En respuesta, varios organismos multilaterales, entre ellos el Banco Mundial y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), están revisando sus líneas de financiación para proyectos de resiliencia climática. La anticipación de un El Niño más fuerte también ha llevado a los mercados de materias primas a registrar alzas en los precios del maíz, el café y el cacao, lo que repercutirá en economías emergentes y en la inflación global.


